Si ya decidiste que querés tener un negocio y no un hobby...
- Hace rato que tiene su negocio.
- Tiene consultantes felices.
- La recomiendan y vuelven.
- Pero todavía le cuesta ver el valor de lo que hace.
- Sus precios reflejan esa desconfianza.
Ahora la forma en que ponés los precios se ve así.
Cobrás barato → te compran → te desgastás.
Aumentás → aparece el miedo → vendés tímidamente y/o
Aumentás → das de más → tu energía se drena.
Y muchas veces te encontrás pensando ¿Por qué mi economía estaba mejor con mi trabajo de oficina que ahora haciendo lo que me gusta?
Tu presente como dueña
- Perdiste el entusiasmo.
- Saltás de curso en curso buscando otra herramienta para cobrar con seguridad.
- Probaste mil estrategias de venta.
- El esfuerzo no se refleja en tu cuenta bancaria.
- Estás a dos clientas vampiro de repartir CV's y actualizar tu perfil en LinkedIn.
No se trata solamente de “saber poner precios”.
El problema viene de:
- No poner en valor tu saber porque lo naturalizaste.
- Autopercibirte mala con los números.
- Definir precios sin estrategia.
- No entender qué hay detrás de la decisión de precio.
El precio contiene elementos técnicos, de mentalidad y autovaloración.
Precios Alineados es el lugar en donde vas a:
- Entender de dónde viene el miedo a poner precios y superarlo.
- Setear límites y expectativas con tus clientes para no dar de más y terminar agotada.
- Aprender estrategias para establecer precios dependiendo del momento y del objetivo que quieras lograr.
Mi propuesta es: Introducir los resultados desde la implementación, no solamente desde el aprendizaje.
Si hacés las tareas vas a lograr:
- Simplificar el proceso para definir precios.
- Dejar de dar mil vueltas y dudar.
- Atraer clientes comprometidos con su proceso.
- Pulir tu oferta de servicios actual.
- Potenciar lo que ya aprendiste y sos para definir precios con confianza genuina.
Completar y tener al día tus planillas, simples y con fórmulas pre-cargadas aptas para astrólogas.
Es para vos si:
- Tenés un negocio de servicios online con el que ya vendés tus servicios.
- Te recomiendan y vuelven a vos, pero creés que es sólo porque sos barata.
- Dudás de un feedback positivo y le das muchísima entidad a uno negativo.
- Después de aumentar precios das de más porque creés que lo que ya sos o sabés no alcanza.
- Te encontrás diciendo que sí a propuestas que no te entusiasman sólo por generar ingresos.
- Te cuesta decir tus precios en voz alta.
- Vendés hablando bajito y con miedo.
NO es para vos si:
- Pensás que aumentar lo que cobrás de tus servicios deja afuera a muchas personas y eso choca con tus principios.
- No estás dispuesta a hacer planillas.
- Creés que el entorno económico es lo único que influye a la hora de definir un precio.
Si querés vivir de tu negocio, todo empieza por confiar en tu saber y decidir que el intercambio con tus consultantes sea equitativo a la transformación que ofrecés.
FORMATO: On demand y a tu ritmo.